LA SANTA CRUZ EN EL PASO
DE MISTERIO
No se sabe
la autoría de la primitiva cruz que completaba el misterio, actualmente
conservada en las dependencias de la casa de Hermandad, probablemente
fuese realizada, al igual que otros enseres, en los talleres de
carpintería de la Base de la Parra, si sabemos que en 1973 estrenó las
doradas cantoneras y el INRI realizadas en Sanlúcar de Barrameda. En
1984 José Guerra Carretero talla una nueva que se estrena en la Semana
Santa de ese año, al año siguiente se le añade nuevas cantoneras obra de
Villarreal que son terminadas en 1986 con los angelitos que las rematan
y el INRI calado y en forma de pergamino, todo en alpaca plateada.
Para la cruz
la Hermandad conserva la sabanilla primitiva que figuró en el misterio
desde 1954 a 1980. En 1981, al estrenarse nuevo paso, las religiosas del
Colegio del Salvador confeccionan una nueva que estuvo saliendo en la
procesión hasta 1999. En el año 2000 se estrena la actual mucho mas
realista.
Como
curiosidad se ha de reseñar que en la procesión de 1982 y cuando el paso
enfilaba la calle Cruces hacia la Catedral, por efecto del viento y de
la pendiente de la calle, un extremo de la sabanilla se introdujo en el
interior de una de las tulipas prendiendo la tela, la espontánea
reacción de un hermano hizo que el percance no pasara a mayores
consecuencias.
La Santa
Cruz siempre había contado con un centro de flores a sus pies que hacía
las veces de pequeño monte, en el año 2000 la junta de gobierno se
plantea el recobrar para el misterio ese abrupto monte que daba tanto
realismo a la escena pasional. La Hermandad se titulaba Santa Cruz en el
Monte Calvario, era por lo tanto la cruz la que había que resaltar sobre
el monte calvario, creando un auténtico montículo y a su vez que
adquiriera su definición de calvario o monte de la calavera. El pedregal
se le encarga al hermano Juan Barberá Villar que sobre la base de corcho
blanco y escayolas realiza un realista monte de piedras, la calavera que
da nombre al lugar es obra del veterano cofrade y artista Luis Mateos
Ríos y todo el conjunto se remató con hiedras y cardos secos para
acentuar el dramatismo. En aquella Semana Santa de 2000 causó verdadera
admiración, en su doble salida procesional, ya que la Virgen de Loreto
formó parte el Sábado Santo de la magna procesión jubilar, este detalle
incorporado al pie de la cruz, que no solo venía a recuperar un elemento
histórico en las procesiones de Semana Santa como es la presencia de la
canina a los pies del Santo Madero, sino que simbólicamente la cruz
ganaba toda su dimensión en su triunfo sobre la muerte.
Al año
siguiente se incorporan las escaleras que sirvieron para bajar el cuerpo
del Redentor, quedando el misterio de la soledad de María completo en
todos sus elementos más característicos. Estas escaleras, también, han
sido realizadas por el hermano Juan Barberá Villar.