Oración que
se rezaba durante los cultos a la virgen hasta el año 1994.
Virgen de Loreto traspasada de dolor,
mira a tu Hermandad.
Por ser abogada de los pecadores
y mediadora de todas las gracias,
concédenos ser hijos tuyos
y fervientes cristianos.
Tuyos somos y tuyos queremos ser.
Tú eres nuestra alegría, nuestro consuelo,
nuestro amor, nuestro anhelo.
Señora, Reina y Madre,
concédenos ser siempre fieles
a las promesas del bautismo,
para que, renunciando al pecado,
vivamos y muramos
bajo tu mirada maternal.
Virgen de Loreto, ruega por nosotros.