QUIENES PUEDEN SER HERMANOS
Artículo 2.1. de los Estatutos: Quiénes pueden ser hermanos
A)
Cualquier bautizado, sin distinción de sexo, que no esté legítimamente
impedido por el derecho puede inscribirse en una Hermandad
y Cofradía. Por lo tanto, cada vez que aparezca en los Estatutos propios
de cada Hermandad y Cofradía la palabra
hermano,
se ha de entender tanto en sentido masculino como femenino.
B)
Esta Hermandad
y Cofradía, como asociación pública de fieles, podrá incorporar a
clérigos, así como religiosos de ambos sexos a tenor del c. 307 art 3.
C)
Los menores de edad podrán ser inscritos como hermanos una vez
bautizados,
y desde su inscripción participarán de las gracias y beneficios
espirituales concedidos a la Hermandad y Cofradía. Al llegar a la
mayoría de edad, se les exhortarán para que, con las debidas condiciones
establecidas por los presentes Estatutos, realicen la recepción canónica
que les faculta en plenitud de derecho, así como para que se preparen
convenientemente con el fin de recibir el Sacramento de la Confirmación,
si aún no lo hubieren recibido.
Los menores de edad que hayan sido admitidos como hermanos en esta
Hermandad y Cofradía, podrán formar el grupo de Juventud Cofrade,
dividiéndose en dos secciones:
1°. Sección Infantil: Integrada por todos aquellos hermanos que no
tengan cumplidos los catorce años.
2°. Sección de Jóvenes: integrada por todos aquellos hermanos que tengan
cumplidos catorce años, hasta cumplir los dieciocho años, sin perjuicio
de que pudieran seguir integrados en la participación de este grupo
hasta los veintiún años.
Estas dos secciones podrán ser presididas:
1°. Por un miembro de la Junta de Gobierno, el cual será responsable
ante la misma de su marcha.
2°. Por una comisión de responsables para cada sección, bajo la
dirección y responsabilidad de un Delegado de la Junta de Gobierno.
Los fines que se pretenden conseguir con estas dos secciones y que
deberán ser programados convenientemente, son:
1°. Una formación cristiana mediante una catequesis progresiva y
permanente.
2°. La formación de cofrades responsables.
3°. El desarrollo de actividades que ayuden a ocupar el tiempo libre,
que promuevan y cultiven valores humanos, cristianos y cofrades.
4°. Una perfecta coordinación con la Pastoral Juvenil Parroquial y
Diocesana.