En el tradicional Viernes de Dolores, la Hermandad ha incorporado
una vieja tradición, el rezo de la Corona Dolorosa, un acto piadoso
que tenía lugar en la época fundacional cada viernes y que se ha
recuperado como recuerdo de la advocación de Dolores que tuvo
Nuestra Señora de Loreto antes de crearse la Hermandad.