LA BANDERA DE LA SANTA
CASA
La primitiva bandera
mariana que poseyó la Cofradía fue realizada, por la madre del hermano
fundador Ignacio Rodríguez, para la primera salida procesional. Esta
bandera es, porque aún la conserva la Hermandad, de raso celeste con una
cruz en blanco y formó parte del cortejo hasta el año 1973. En el año
1974, y dada la estancia de la Cofradía en el convento dominico, se
empieza a utilizar una valiosa bandera, antiguo estandarte de la Virgen
de Consolación, con bordados en plata de ley sobre raso celeste,
insignia concepcionista que había estrenado unos años antes la Hermandad
de la Oración en el Huerto y que se dejó de solicitar para la procesión
de la Virgen de Loreto al final del pasado siglo XX.
En 1994 y con motivo
de la efeméride conmemorativa del séptimo centenario de la advocación de
Loreto y la posterior peregrinación al Santuario italiano, se acuerda la
incorporación al cortejo de un banderín que recuerde el grandioso
acontecimiento de la Encarnación del Hijo de Dios en la Casa de Nazaret
y el milagroso traslado de esta Santa Casa a Loreto. Un banderín llamado
lauretano, por su referencia al origen de la advocación, y que se
estrenó en el año del cincuentenario canónico de la Hermandad. El
proyecto se presentó sobre diseño del profesor Antonio Valle Lorenzana y
su realización se llevó a cabo por el entonces Mayordomo de la Hermandad
y profesor de bordados Jesús Tamayo Martínez. Como remate se optó por
utilizar la Santa Casa alada que anteriormente figuraba en la bandera de
San Pedro por su simbología lauretana. Este remate, con motivo del
estreno de este banderín, fue enriquecido y completado con rica asta
labrada en los talleres sevillanos de Orfebrería Santos.