LA CRUZ DE GUÍA
Desde 1954 a 1991 la
Cruz de Guía que abría la procesión era la que se estrenó con motivo de
la primera salida procesional, realizada en los talleres de carpintería
de la Base Aérea de Jerez, entonces denominada como Aeródromo Carlos
Haya y conocida popularmente como La Parra, se conserva en la Mayordomía
de la Hermandad y es de madera de nogal barnizada y lleva INRI y
agarraderas de metal plateado. Como dato significativo hemos de hacer
mención que en los comienzos está Cruz de Guía iba precedida de
nazarenos con cirios en señal de respeto y como símbolo identificativo
de la titularidad de la Santa Cruz sobre la Hermandad.
En 1992 se estrena
nueva Cruz de Guía, como modelo a seguir se elige un diseño del autor de
estas líneas Eduardo Velo García y para su realización a uno de los más
prestigiosos orfebres sevillanos, Jesús Domínguez Vázquez, discípulo del
insigne Cayetano González, y autor de numerosas obras de gran mérito
artístico tales como los respiraderos de las sevillanas Vírgenes de la
Estrella (1957) y del Subterráneo(1954), las coronas de las dolorosas
del Silencio y de la Estrella (1955), corona para la Esperanza de Triana
(1964), etc. Para Jerez acababa de finalizar el rico remate del
estandarte de la Hermandad de la Lanzada y tras ser recomendado por los
hermanos del Carmen, se le pide presupuesto en su taller de la calle
Santa Clara del barrio sevillano de San Vicente, la diferencia con el
presupuesto solicitado anteriormente a Villarreal era abismal, lo que
hizo a los hermanos decidirse porque la obra se hiciese en el taller de
Jesús Domínguez. La diferencia de precio no radicaba ni en la calidad ni
en el prestigio del taller sino en el hecho de una serie de subvenciones
que la Junta de Andalucía había otorgado al Sr. Domínguez con el fin de
enseñar a jóvenes en las nobles técnicas del oficio, acarreando, por
tanto un abaratamiento en los presupuestos.
La iniciativa de
realizar una nueva Cruz de Guía parte del grupo joven de la Hermandad y
son estos los que llevan a cabo las gestiones para poner en marcha el
proyecto. Jesús Domínguez manda un presupuesto que los jóvenes cofrades
lo consideran asequible a la tesorería de la junta juvenil,
complementando los ingresos con una serie de rifas y papeletas que
reuniese la cantidad requerida. Con la entrega de una cantidad económica
por parte de los jóvenes se inicia el trabajo, comunicando el Sr.
Domínguez que en el presupuesto inicial se había cogido los dedos y que
el precio de la Cruz era algo mayor a lo indicado, los jóvenes asumen
sus posibilidades económicas y es la tesorería de la Hermandad la que
hace frente a la parte final del trabajo.
Jesús Domínguez supo
trasladar con suma perfección el diseño presentado a la orfebrería, en
un exquisito trabajo que aún hoy es admirado por todos los que la
contemplan.
La Cruz de Guía
sigue el estilo de los faroles que la escoltan, realizados por
Villarreal en 1975, combinando la plata con la negra madera. Para la
misma se utilizaron diez kilos de plata de ley. Es de sección hexagonal
y está remata, en sus cuatro extremos, por elegantes cantoneras. Un
ángel de bulto redondo sostiene la cartela del INRI y, de nuevo, nos
hace recordar la vinculación de la advocación de Loreto con los ángeles.
En la unión de los brazos se encuentra un medallón con la inscripción
evangélica “Coge tu Cruz y sígueme” en alusión al titular de la
Hermandad, la Santa Cruz. Las agarraderas están compuestas por sendas
columnas salomónicas con capiteles corintios, estando todo rematado por
cresterias y un barroco resplandor en el crucero.
Esta Cruz de Guía
fue bendecida el 29 de Marzo de 1992, en el transcurso de la solemne
Función Principal de Instituto, por el padre Fray Vicente López Torres
O.P., perteneciente a la comunidad de padres dominicos de Almería.
Coincidiendo con los fastos acontecimientos del quinto centenario de la
evangelización de América.
Para los penitentes
la Hermandad posee diez toscas cruces de madera pintadas en negro con el
nombre de la Virgen en el crucero.